Un poco de cordura, por favor

No voy a entrar en identificar culpables, causas ni motivos que nos han llevado a la situación en la que nos encontramos. Nada más lejos de mi intención. ¡Como para echar más leña a un ambiente ya lo suficientemente caldeado! Estas líneas son un llamamiento a la cordura, al respeto al que piensa diferente, a la convivencia en armonía. ¿Nos estamos volviendo todos locos? Y para muestra, un botón: lo que están viviendo los hoteles que en su día cometieron el ¿grave error? de aceptar una reserva para acoger a los policías en sus habitaciones.

Estoy segura de que hace unas semanas la reserva de un buen número de habitaciones por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado era visto por estos pequeños y medianos empresarios como un buen negocio para elevar la ocupación tras finalizar la temporada alta. Quizás únicamente les llamara la atención la dimensión del dispositivo, pero desde el punto de vista empresarial, que es el suyo, era un contrato positivo para su actividad.

Ninguno podía imaginar, y menos que nadie ellos, cómo iban a desarrollarse los acontecimientos y cómo iban a repercutir, y gravemente, en su actividad empresarial. Ahora se encuentran entre la espada y la pared: por un lado, el Ministerio del Interior no retira los efectivos y les obliga, respaldado por la ley, a cumplir con el contrato firmado hasta el 5 de octubre; mientras la Fiscalía investiga la expulsión de policías en hoteles de Cataluña por si hubo implicación de “responsables municipales”, según publicó HOSTELTUR noticias de turismo, y CEHAT condena los “chantajes”.

Y estos empresarios lo único que pretenden es seguir con su actividad, que no es otra que acoger en sus instalaciones a todo aquel que reserva su estancia. El día 5 es ya hoy e imagino que esperarán con ansia que finalice el plazo para dejar de ser involuntario epicentro de protestas y momentos de tensión que tanto están dañando su imagen, porque tanto para unos como para otros se han convertido, sin comerlo ni beberlo, en los malos del cuento.

¿Cómo repercutirá todo esto en su negocio durante los próximos meses? Nadie lo sabe pero, llámenme ilusa, yo espero que vuelva la cordura y la gente sepa diferenciar y darse cuenta de que estas empresas, sus propietarios y trabajadores que no se atreven a hablar porque saben que digan lo que digan se va a volver en su contra, utilizado como arma arrojadiza por unos o por otros, sólo quieren seguir adelante con su actividad sin verse inmersos en unos enfrentamientos provocados por unos políticos que, da igual el color, no han sabido estar a la altura y cuyas consecuencias las está sufriendo la gente de a pie.

Fuente: Hosteltur
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